Madrid: creativa, sostenible y alternativa

Backup” del artículo original “Madrid: creativa, sostenible y alternativa” publicado por Roberta Bosco y Stefano Caldana el 19 de Febrero de 2014 en Absolut Network.

Un taxi para visitar lugares remotos sin salir del barrio, un cajero que plantea el tiempo como una unidad monetaria alternativa o unos prismáticos que remplazan el contenido de las pancartas publicitarias. Son sólo algunas de las cautivadoras propuestas que se presentan en la Feria Internacional Ciudad Creativa (Creative City Fair), un evento “que sitúa Madrid en el epicentro del conocimiento y las soluciones para ciudades inteligentes”, en palabras de sus impulsores, los artistas y comisarios Gustavo Romano y Daniel García Andújar.

Estructurada en stands como cualquier feria de arte, la iniciativa, abierta hasta el 30 de marzo, en el espacio cultural Centro Centro, en el Palacio Cibeles de Madrid, es en realidad una feria de arte tecnológico, aunque sus pretensiones se alejan de las tradicionales dinámicas de mercado. La Feria Internacional Ciudad Creativa es fruto de la colaboración de más de quince empresas e instituciones de distintos países, relacionadas con el ámbito artístico, que desde una mirada crítica proponen desarrollos o dispositivos, asociados al concepto de ciudades inteligentes.

 

El proyecto, que se puede definir una joint venture entre Psychoeconomy (Gustavo Romano) y Technologies To The People (Daniel García Andújar), surgió a partir de los encuentros de Psychoeconomy, organizados en 2010 en el Matadero de Madrid y en 2011 en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC) de Sevilla, entre artistas cuyos proyectos representaban creativamente falsas empresas. “En aquellas ocasiones nos reunimos a la manera del G8 o el club de Bilderberg, para redactar irónicamente una declaración acerca de la crisis financiera internacional y la formas de enfrentarla. Nos apropiamos del formato de este tipo de eventos empresariales, pero desde la óptica y las estrategias de presentación del arte, aportando soluciones alternativas o planteando nuevas preguntas y enfoques”, indica Gustavo Romano, que en la Feria Internacional Ciudad Creativa presenta su célebre Time Notes Bank.

Desde 2004 hasta la fecha, este proyecto de corte reivindicativo ha establecido oficinas en medio mundo, desde Berlín, Madrid, Vigo, Singapur y México hasta el mismo edificio del Banco Mundial en Washington DC. Además de proporcionar a sus usuarios servicios como el préstamo de tiempo a través de la exclusiva Tarjeta de Crédito de Tiempo o el Reintegro de Tiempo Perdido, Time Notes Bank propone un nuevo sistema de dinero que, en lugar de utilizar las convenciones monetarias basadas en la acumulación de capital, utiliza unidades temporales como minutos, días y años.

El media activista Daniel García Andújar presenta su histórico Technologies To The People, una empresa y un proyecto artístico a la vez, que desde 1994 le permite desarrollar una vertiente muy peculiar de activismo político y conceptual, a través de numerosas acciones enfocadas hacia la provisión de servicios y apoyo al ciudadano. Sus iniciativas van desde las primeras incursiones en el cyber hacktivismo y la crítica de los sistemas de vigilancia, hasta el apoyo a los colectivos sociales y los derechos de los ciudadanos, que protagonizan los trabajos más recientes como 15M, Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad y Movilización estudiantil en Chile.

Entre las propuestas que acercan el ciudadano a una experiencia lúdica y constructiva del entorno urbano destaca TaxiLink de Lila Chitayat y Alon Chitayat. El proyecto, que obtuvo una Mención de Honor en los premios Ars Electronica 2010, representa un taxi telemático que permite a los usuarios llevar a cabo un paseo por Jerusalén sin necesidad de moverse de Madrid. Desafortunadamente en Centro Centro tan sólo se podrá experimentar la memoria audiovisual de la instalación original, que consistía en el chasis de un taxi sin conductor conectado telemáticamente y en tiempo real con un verdadero taxi que circulaba por las calles de Jerusalén.

 

El espacio urbano y su contaminación visual constituye el punto de partida de The Artvertiser, un proyecto basado en técnicas de realidad aumentada que su creador, el ingeniero y artista neozelandés afincado en Berlín Julian Oliver, prefiere definir “realidad mejorada”. The Artvertiser, que requiere unos prismáticos especiales, desarrollados por Clara Boj y Diego Díaz del colectivo madrileño LALALAB, ha sido concebido como una herramienta para cambiar la realidad que nos rodea, sustituyendo las imágenes de las pancartas publicitarias con obras de arte u otros contenidos. Gracias a un software específico, el dispositivo, que se presentó en una versión para internos en la feria ARCOmadrid 2010, reconoce los anuncios y los reemplaza en tiempo real por contenido elegido previamente e introducido en el sistema.

 

 

“Se trata de proyectos que huyen de los viejos modelos de capitalismo, corporación, Estado Nación y marca, para crear redes de dependencias mutuas, solidaridad y defensa de ideales compartidos, priorizando el protagonismo de los individuos y fomentando la igualdad social”, explican los comisarios, aludiendo a propuestas que tampoco se pueden definir obras en el sentido tradicional del término. Es el caso de iniciativas de activismo político como Transnational Republic, una comunidad fundada en 1996 en Múnich (Alemania) por Georg y Jakob Zoche, que ya cuenta entre sus filas más de 5.000 ciudadanos de un centenar de países. Transnational Republic, que dispone también de una divisa propia, funda su identidad en la oportunidad que ofrece a sus ciudadanos de definirse en base a la similitud de sus creencias y sentimientos. Durante la inauguración de la Feria Internacional Ciudad Creativa, Transnational Republic abrió temporalmente en el Palacio de Cibeles de Madrid, una Oficina de Inmigración, donde todo el mundo está invitado a sacarse su propio documento de identidad.

En la misma línea comprometida se sitúa DemoKino del artista esloveno Janez Janša, cuya trayectoria tuvo un merecido empujón mediático a raíz de la polémica surgida por haber usurpado el nombre del primer ministro esloveno. Esta instalación, que se plasma en un parlamento virtual, ofrece al público la posibilidad de decidir sobre temas candente de la política de cada día. La interacción de los usuarios se materializa a partir de una película interactiva, donde los conflictos de la vida del protagonista son dirimidos de manera parlamentaria a través de las votaciones del público.

Tiene un corte lúdico pero profundamente comprometido, el proyecto Molleindustria, una firma especializada en videojuegos y juegos radicales, creada por el italiano Paolo Pedercini. Surgida hace una década, a partir de una sátira de la multinacional de la alimentación McDonald’s, Molleindustria se ha popularizado rápidamente gracias a una serie de propuestas entretenidas y reivindicativas al mismo tiempo, como Oiligarchy, centrada en la corrupción y las guerras que se generan para favorecer la industria del petróleo. Entre sus producciones más recientes destacan Unmanned, protagonizada por un soldado estadounidense, encargado de teledirigir a distancia un drone que sobrevuela Pakistán, cuyas misiones no implican ningún tipo de peligro físico y Every day the same dream, un juego donde la interactividad pierde su significado con el objetivo de provocar una reflexión sobre el sentido de la vida cuando se convierte en una rutina inalterable de la que no se puede escapar.

La Feria Internacional Ciudad Creativa despliega también iniciativas muy dispares y originales como Ulises I del Colectivo Espacial Mexicano, que pretende enviar al espacio un satélite lleno de obras de arte y Electroboutique del pionero del net.art Alexei Shulgin y Aristarkh Chernyshev, que se podría definir un escaparate pop tecno-lúdico, que reflexiona sobre las dinámicas del mercado del arte.

Gustavo Romano no descarta la posibilidad de organizar nuevas ediciones de la feria u otras iniciativas dentro en la misma línea y recuerda que se han programado una serie de actividades especiales, como la apertura de una nueva oficina de migración de Transnational Republic o la puesta en funcionamiento de otras agencias de Reintegro de Tiempo Perdido del Time Notes Bank, que tendrán lugar durante el mes de febrero, paralelamente a la feria ARCOmadrid.

El espacio urbano como campo de batalla

Backup” del artículo original “El espacio urbano como campo de batalla” publicado por Roberta Bosco y Stefano Caldana el 4 de Septiembre de 2013 en Absolut Network.

¿Y si los espacios destinados a albergar pancartas publicitarias se pudieran aprovechar de forma creativa? Vermibus, un artista de Madrid, ha decidido luchar en contra de la contaminación visual publicitaria transformando vallas y carteles en “espacios expositivos”. Nada nos impide definirle el Banksy de España, sobre todo por su rompedor proceso de trabajo, su posición crítica y su obra innovadora, que pone en entredicho los valores que se están difundiendo con las imágenes de las campañas publicitarias.

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