«En manos de mujeres» en Museo Nacional Thyssen Bornemisza

Cita el próximo 28 de septiembre 2023 a las 12:00 horas en el Auditorio del Museo Nacional Thyssen Bornemisza con Roberta Bosco y otros invitados para la presentación de «EN MANOS DE MUJERES«, un estudio sobre la visibilidad internacional del arte español contemporáneo a través de las mujeres que lo generan. El proyecto subvencionado con la ayuda del Ministerio de Cultura y Deporte (convocatoria 2022), cuenta con la colaboración del Museo Nacional Thyssen Bornemisza, el Instituto Cervantes y la asociación Mujeres en las Artes Visuales (MAV). 

En el estudio Roberta Bosco participa con el texto «Techsplaining. La presencia de las mujeres en las artes electrónicas y digitales«. Estudio completo adjunto disponible para su descarga.

Especialistas participantes: Mercedes Roldán -subdirectora General de Museos Estatales-, Guillermo Solana – director del museo Thyssen Bornemisza-, Manuel Segade ­-director del Museo Nacional Reina Sofía-, Gabriel Planella Doménech -director de Programación de Acción Cultural Española-. Analistas: Roberta Bosco, EL PAÍS -Cultura, Catalunya, corresponsal desde España de Il Giornale dell’Arte; Rocío de la Villa, catedrática de Estética y Teoría del Arte, dirige la revista en línea M-arteyculturavisual; Semíramis González, Historiadora del Arte, comisaria independiente; Julieta Rafecas, historiadora del arte, gestora cultural y artística, docente en la Universidad Nebrija; y Juan Curto, galerista en Camara Oscura. Coordinadora y directora del proyecto: Mareta Espinosa. Y Adrián Piera, presidente del IAC.

Siempre nos quedará una granja

Backup” del artículo original “Siempre nos quedará una granja” publicado por Roberta Bosco y Stefano Caldana el 9 de abril de 2015 en Aquae Blog.

La granja de Koen Vanmechelen Photo Philippe van Gelooven

Parece una granja pero se trata de una sala de exposiciones. Un dromedario, un alborotado tropel de pollos con sus huevos y un cultivo de setas, son el atípico reparto que escenifica el MECC Project, el controvertido proyecto del artista conceptual Koen Vanmechelen, que el próximo mes de mayo se expondrá también en la Bienal de Venecia.

Koen Vanmechelen, Museum Het Domein, De Domijnen 03, Sittard, the Netherlands, january 2015. Photo Bert Janssens

Mientras tanto el MECC Project se presenta en This Is Not a Chicken, una exposición que ha transformado el Museum De Domijnen de Sittard (Holanda), en algo a medio camino entre un laboratorio y un jardín zoológico. Con el objetivo de convertirse en un estudio científico al mismo tiempo que artístico, la muestra se estructura como un pequeño ecosistema. Su creador prefiere definirle un círculo ecológico donde los distintos animales y las obras conceptuales que ellos representan, interactúan para dar forma a un conjunto que recuerda a la Full Farm, un célebre proyecto de arte ecológico concebido en la década de 1970 por la pareja estadounidense Newton y Helen Mayer Harrison.

“Ahora mismo en el gran vestíbulo y el patio del Museum De Domijnen se aloja un dromedario. Después de haber sido pasteurizados sus excrementos sirven como abono para un cultivo de setas que crecen en el interior del museo y que a su vez serán parte de la dieta de las gallinas Mechelse Sulmtaler” explica el artista belga Koen Vanmechelen aludiendo a sus pollos, la decimoctava generación del Cosmopolitan Chicken Project. Desde la década de 1990, Vanmechelen es internacionalmente conocido por un proyecto de cría artística de gallinas domésticas de la especie Gallus gallus, que ha desembocado en el Cosmopolitan Chicken Project. Las aves y los huevos son sus herramientas artísticas, mientras que las motivaciones de sus investigaciones giran en torno a dos temas principales: la diversidad y la identidad biocultural. Vanmechelen empezó con una gallina doméstica de la ciudad belga de Malinas (Mechelen) y con la colaboración de científicos de todo el mundo, coordinados por el investigador y genetista humano Jean-Jacques Cassiman, ha conseguido cruzar su linaje original con aves autóctonas de todos los países donde a lo largo de estos años ha presentado el Cosmopolitan Chicken Project. Con el tiempo el artista ha conseguido lo que define un “pollo cosmopolita”, que cuenta con una herencia genética enriquecida por la hibridación con ejemplares europeos, asiáticos, africanos, estadounidenses y cubanos.

Koen Vanmechelen, Museum Het Domein, De Domijnen 03, Sittard, the Netherlands, january 2015. Photo Bert Janssens

A través del Cosmopolitan Chicken Project, Vanmechelen examina fenómenos como el nacionalismo, el multiculturalismo, la diversidad biocultural, la identidad, la fertilidad y la respuesta inmune de los organismos como defensa contra las enfermedades. “Mis aves viven mucho más tiempo que las cepas mono culturales y son además más fértiles y resistentes a las enfermedades”, explica el artista que también quiere denunciar la realidad cotidiana de las grandes producciones industriales de pollos mono culturales, que se enfrentan a graves enfermedades como el reciente brote de gripe aviar en varias granjas avícolas holandesas.

 

Con el apoyo de los investigadores en virología molecular de la Universidad Gante y del Instituto de Biotecnología de Flandes, en esta muestra el artista centra su atención en el gen Mx, que proporciona una protección natural contra diversos virus, incluyendo el de la gripe aviar. “El gen Mx de pollos de monocultivo apenas demuestra cualquier actividad antiviral. Esto podría estar relacionado con la diversidad genética limitada de varias razas de pollos artificiales”, asegura Vanmechelen, subrayando como el aumento de la diversidad genética de las aves puede reforzar la actividad antiviral del gen Mx. Evidentemente los pollos se plantean como una metáfora de la humanidad y con el Cosmopolitan Chicken Project, que en 2013 ganó el Golden Nica en los prestigiosos premios del Ars Electronica Center, el artista pone de relieve la importancia de la diversidad en un mundo que está evolucionando hacia el multiculturalismo.

La granja de Koen Vanmechelen Photo by Alice Kerkhofs

Cuando no participan en un evento expositivo, los animales de Vanmechelen descansan con el artista en la ciudad holandesa de Meeuwen. Su hábitat es una amplia granja donde conviven apaciblemente unos tres mil pollos y una veintena de llamas, además de pavos reales, águilas, avestruces y dromedarios que están siendo criados en las mejores circunstancias y atendidos por profesionales especializados.

Koen Vanmechelen, Museum Het Domein, De Domijnen 03, Sittard, the Netherlands, january 2015. Photo Bert Janssens

This Is Not a Chicken en el Museum De Domijnen es una exposición comisariada por Roel Arkesteijn, que quiere llegar donde quizás no pueda la investigación científica, desarrollando un estudio comparativo sobre la resistencia de pollos, camélidos y personas, en el cual también las setas y los huevos generados en situ jugarán un papel importante. “La atención se centra ahora en la inmunidad”, indica Vanmechelen que ha comenzado a criar llamas y dromedarios, animales conocidos por sus fuertes sistemas inmunes. “Los anticuerpos de los dromedarios prometen ser un arma poderosa contra los virus, pero sus ventajas aun no pueden ser aplicadas a los seres humanos”, explica el artista, que en 2010 fue galardonado con un doctorado honoris causa por la Universidad de Hasselt.

En el laboratorio científico instalado en el interior de la muestra del Museum De Domijnen, Vanmechelen quiere llegar a mezclar el gen Mx de los pollos y de los camélidos. “This Is Not a Chicken pretende crear un diálogo con el público, ya que el contacto con estos hermosos animales te hace cuestionar nuestra relación con la naturaleza, así como el equilibrio entre la cultura y la naturaleza”, concluye el artista. Además de exhibirse en la próxima Bienal de Venecia y en la ciudad de Detroit, el MECC Project se presentará también en el marco de The Importance of Being, una exposición en Cuba que se puede considerar un adelanto de Arena de Evolución, un nuevo proyecto de Vanmechelen que se estrenará en la próxima Bienal de Habana.

MARK AMERIKA: 30 años creando Arte en la Red

Tras la inauguración de la exposición «Mark Amerika. Remixing Reality. 1993-2023» en la Galería Marlborough de Barcelona, el artista norteamericano visitará el auditorio de CASA SEAT para conversar sobre su dilatada trayectoria explorando las posibilidades de la Red para crear y exponer piezas artísticas.

Catálogo de la expo Roberta Bosco: (PDF ESPENG)

La periodista Roberta Bosco conversará con Mark Amerika sobre sus inicios en el Net.art, del que se le considera un pionero, y la evolución desde sus primeras creaciones basadas en hipervínculos hasta las últimas, en las que se vale de la inteligencia artificial y de los NFTs. El artista norteamericano, que también es teórico y profesor de Arte en la Universidad de Colorado, reflexionará sobre de qué modo Internet ha ampliado las posibilidades de los creadores y de los espectadores, así como su efecto sobre el mercado.

Encuentro organizado en colaboración con la Galería Marlborough.

Lugar: CASA SEAT. Paseo de Gracia 109, Barcelona.
Hora: 31 Marzo, 19.00h.

Ecología de la descontaminación

Backup” del artículo original “Ecología de la descontaminación” publicado por Roberta Bosco y Stefano Caldana el 25 de febrero de 2015 en Aquae Blog.

Cecilia Jonsson – The Iron Ring. Photo courtesy Cecilia Jonsson

Tanta ciencia, investigaciones e ingeniería para restablecer el medioambiente y sin embargo nuestro mundo está cada día peor. ¿Y si los ecosistemas se pudieran salvar trabajando directamente con la naturaleza?

Eso es lo que plantea el proyecto The Iron Ring, en inglés el anillo de hierro, que la artista noruega Cecilia Jonsson ha forjado artesanalmente en las riberas ácidas del río Tinto en España.

The Iron Ring es un proyecto artístico y al mismo tiempo una investigación científica, desarrollada entre el centro V2_ Institute for the Unstable Media de Rotterdam (Holanda) y el sur de Andalucía, que propone utilizar la Imperata cylindrica, una planta comúnmente conocida como cisca o carrizo, para extraer los metales y contribuir a la recuperación de los terrenos contaminados por la actividad minera. Este proceso se conoce genéricamente como biorremediación o fitorremediación, términos que definen el empleo de microorganismos y plantas en las tareas de descontaminación y regeneración de suelos contaminados, aunque en el caso del río Tinto estudios recientes apuntan a qué la acidez de sus aguas depende también de causas geológicas.

 

La cisca (Imperata cylindrica) es una herbácea perenne, perteneciente a la familia de las poáceas, considerada una especie invasora y dañina para los cultivos, que curiosamente ha demostrado aclimatarse especialmente bien en los suelos tóxicos de los clausurados yacimientos mineros del río Tinto. Esta planta reacciona como una hiperacumuladora de hierro es decir, no sólo tolera la presencia del metal, sino que lo extrae de la tierra y conserva en grandes concentraciones en el interior de sus raíces y hojas. Jonsson cosechó unos 24 kilos de Imperata cylindrica contaminada con hierro de la zona minera del río Tinto y la transformó en un anillo metálico de dos gramos de peso.

“La investigación preliminar de mi trabajo se desarrolló a partir de unos trabajos científicos realizados por la Universidad de Madrid, que se llevaron a cabo para medir los niveles de contaminación y la calidad de las aguas del río Tinto, utilizando como filtro la Imperata cylindrica”, nos explica Cecilia Jonsson, una artista multidisciplinaria, cuyo trabajo persigue comprender la complejidad de los ecosistemas que nos rodean.

La investigación sobre el campo y la siguiente recolección de las plantas tuvo lugar en un amplio territorio, desde del golfo de Cádiz en Huelva pasando por los pueblos de Niebla y Berrocal, hasta las fuentes del río Tinto y las minas cerradas en el corazón de la Faja Pirítica Ibérica.

Cecilia Jonsson – The Iron Ring 7 Photo Carina Hesper

El proceso de creación del anillo de hierro, desde la cosecha de la planta hasta su quema para extraer el metal y llegar a la fundición del anillo, surgió de una originalísima colaboración entre herreros y científicos como el profesor James Jackson Griffith de la Universidade Federal de Viçosa (Minas Gerais, Brasil), quien asesoró a la artista en sus primeras investigaciones sobre la minería. “También me gustaría mencionar que el proyecto se ha desarrollado mucho por un proceso de ‘pruebas y errores’, ya que el hierro no ha sido nunca extraído de esta forma a partir de la hierba. Si se tuviera que repetir el proceso, los pasos tendrían que ser redefinidos y dependiendo del lugar de la cosecha, la contaminación de las plantas afectaría también la coloración y la calidad del metal”, continúa la artista. Jonsson ha difundido las sietes fases del trabajo, desde la cosecha de la Imperata cylindrica hasta la fundición del anillo, en una publicación en formato e-book, de descarga gratuita, producida por el centro V2_ Institute for the Unstable Media de Rotterdam.

 

Recientemente The Iron Ring ha sido galardonado en España en la última edición de los Premios VIDA, el prestigioso y único concurso internacional arte y vida artificial, que la Fundación Telefónica de Madrid concede desde 1999. “El proyecto se enmarca en una tendencia muy reciente que está cobrando cada vez más importancia en el concurso. Por un lado encaja perfectamente en la temática de obras que reflexionan sobre el entorno, las ecologías y los sistemas naturales. Por el otro, aborda la investigación de determinados procesos materiales por medio de la reconstrucción de dichos procesos, los agentes que intervienen y las relaciones que se generan”, nos asegura Mónica Bello, directora artística de los Premios VIDA, desde 2010 hasta hace unos días. “Jonsson no sólo reflexiona acerca de las relaciones entre los componentes de un paisaje minero, sino que además trata de revertir las relaciones materiales entre sus componentes. Si la vida artificial se entiende como la organización de un sistema complejo, este proyecto propone una perspectiva interesantísima para actualizar el concepto”, concluye Bello, que acaba de terminar su etapa al vértice de VIDA y a partir de marzo asumirá la dirección del Arts@CERN, en el célebre laboratorio científico de investigación de Ginebra (Suiza).

Cecilia Jonsson – The Iron Ring. Photo Jan Sprij

Desgraciadamente este año VIDA no presentará las obras ganadoras en una exposición ni en su stand de la feria ARCOmadrid, así que por ahora, en España, no hay programada ninguna  exposición de The Iron Ring, que hasta el pasado mes de diciembre se exhibió en la galería Atelier Nord ANX de Oslo (Noruega). No tratándose de una verdadera obra objeto, sino de un proceso de investigación, The Iron Ring suele presentarse en el espacio expositivo con documentos, vídeos y objetos empleados durante el trabajo, que arropan el resultado final: un anillo de hierro forjado de dos gramos de peso, creado a partir de 24 kilos de plantas hiperacumuladoras de hierro.

Minotaure: L’art de la prehistòria continua entre nosaltres

Larga vida a los bisontes de Jordi Abello! 🦬 🦬 🦬

Muy feliz 😊. Participar en Minotaure, un proyecto de Jordi Abello (Facebook) siempre es una experiencia que te reconcilia con el arte y el mundo… en un mundo donde se multiplican las obras sin alma los proyectos de Jordi son una alegría y mucho más.

Y esta vez con la participación del arqueologo Josep Maria Vergès, descubridor del santuario paleolítico de la Cova de la Font Major. 🦬 🦬 🦬 Gracias Jordi!

L’art prehistòric més viu que mai en el segle XXI (El Temps de les Arts 24 Maig de 2022)

Wunderkammer. Objetos utopicos

El Arte en la Edad del Silicio participa en «Wunderkammer. Objetos utopicos» una intervención de Ricardo Iglesias.

Fechas: del 4 al 28 de febrero del 2019.
Lugar: Biblioteca de Bellas Artes de la Universidad Complutense (Madrid).

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

La intervención propone la creación de una Wunderkammer o “Gabinete de Maravillas” al estilo de las creadas en los siglos XVI y XVII, espacios que coleccionaban y exponían objetos exóticos provenientes de todos los rincones del mundo conocido junto a innovaciones e instrumentos científicos. Estos espacios tuvieron un papel fundamental en el desarrollo de la ciencia moderna, generando nuevos conocimientos y avances con un planteamiento claramente utópico de progreso. En los Gabinetes de Maravillas, las colecciones podían organizarse en cuatro categorías, denominadas por sus nombres en latín: artificialia: en la que se agrupaban los objetos creados o modificados por la mano humana (antigüedades, obras de arte); naturalia: en la que se agrupaban las criaturas y objetos naturales; exótica: en la que se agrupaban plantas y animales exóticos; scientífica: en la que se agrupaban los instrumentos científicos.

+InfoPDF Dossier de prensa.

UN ÁLBUM de MERCÈ SOLER en CHIQUITA ROOM

…y al final la Roberta se ha convertido en una obra de arte 😀

«El 15 de febrero cenaron en la galería un poeta, una periodista, un calígrafo, una actriz, un escritor y una tipográfa, en torno a una mesa que es el álbum de experiencias de Mercè Soler. Un álbum que no tiene imágenes, sino una serie de palabras inscritas en su memoria. Y en la mantelería, la vajilla, los cubiertos y las copas. Ella no estaba. Y sí estaba. Invitó a estas seis personas, que trabajan directamente con el lenguaje, para compartir su intimidad y generar un nuevo álbum, el que surja de esa noche.

Eduard Escoffet, Roberta Bosco, Oriol Miró, Sonia Barba, Pol Guasch y Laura Meseguer activaron esta exposición con esta cena, que documentaron de forma analógica: sobre el papel de una libreta, el carrete de una cámara de fotos, la cinta de una grabadora. En la inauguración, se pudo ver “una foto” de lo que pasó aquí. Con todo lo demás, Mercè crea una nueva pieza: un libro de artista, una edición, que será el álbum de esta cena especial y presentamos al final de la exposición.

Más info ☞: Exposición Un álbum en la galería Chiquita Room de Barcelona.
Gráfica de la exposición Ambar Amill@ambaramill
Inauguración: miércoles 16 febrero de 2022, 19h.

El impacto medioambiental de Google

Backup” del artículo original “El impacto medioambiental de Google” publicado por Roberta Bosco y Stefano Caldana el 6 de octubre de 2015 en Aquae Blog.

Sin tomar en consideración la actividad de las industrias, está comprobado que el tráfico aéreo genera menos contaminación que los tradicionales medios de transporte, pero ¿puede ser superado por las emisiones generadas por la actividad de los usuarios de la red? La asombrosa respuesta es sí. Lo demuestra la artista catalana Joana Moll (Barcelona, 1982) con su CO2GLE, un proyecto artístico que revela un dato sorprendente: navegar en la red contamina más que volar con un avión. De hecho, sólo la lectura de este artículo supone una emisión en la atmósfera de aproximadamente 0.17 gramos de dióxido de carbono (CO2).

Toda actividad humana implica un coste para el medioambiente, que se puede plasmar en porcentajes de emisiones de gases contaminantes en la atmósfera y entre todos ellos, el dióxido de carbono es uno de los más nefastos para el clima mundial y uno de los principales responsables del efecto invernadero. Todavía no se ha llegado a entender exactamente la repercusión de la actividad de los internautas para el medioambiente, aunque según estudios recientes Internet es responsable del 2 % de las emisiones globales de CO2. En promedio la producción de 1 Kwh. de energía emite 544 gr. de CO2 y son necesarios 13 Kwh. para transmitir 1GB de información, lo que equivale a 7,07 Kg. de CO2.

Evidentemente todos estos datos son aproximativos y afortunadamente este espacio de la Fundación Aquae sigue manteniéndose en unos márgenes de contaminación aceptables si los comparamos con el efecto diario generado por las emisiones de sitios muy populares como Facebook, YouTube o Google. Este último es el sitio más visitado de Internet con un promedio aproximado de 47.000 solicitudes cada segundo. Considerando que su web pesa cerca de 2 MB, se puede afirmar que a raíz de su uso la atmósfera recibe una cantidad que se acerca a los 500 Kg. de CO2 por segundo.

Todo esto se desprende de CO2GLE, un nuevo proyecto para Internet de la artista, docente e investigadora Joana Moll, que se expondrá a partir de mañana en The Promise Of The Internet, una exposición organizada por Connect The Dots. La obra de Joana Moll, que se proyectará en distintos espacios del vanguardista centro de arte de Sheffield (Reino Unido), es una despiadada y cruda página web que, gracias al empleo de un algoritmo, evoluciona inexorablemente relatando a través de los números la irremediable realidad sobre la cantidad de dióxido de carbono que Google lanza en la atmósfera. “CO2GLE se sitúa en una zona ambigua entre arte e investigación. Es una performance virtual simbólica, que intenta crear un espacio para la reflexión y el pensamiento crítico en relación a las consecuencias materiales de la híper-aceleración del infospace”, explica Moll, una creadora transdisciplinaria que trabaja en la investigación creativa sobre el uso de las nuevas tecnologías y su repercusión en la sociedad contemporánea.

La artista nos explicó como la idea de CO2GLE surgió después de varios años investigando los métodos de videovigilancia civil en la frontera entre Estados Unidos y México para Arizona: move and get shot, su anterior trabajo. “Me dediqué a estudiar cómo ciudadanos civiles controlan la frontera desde sus casas a través de cámaras web y plataformas online, que les permiten denunciar a las autoridades la entrada de inmigración ilegal en territorio estadounidense. Durante esa exploración me preocupó mucho la desconexión entre la acción y la consecuencia al operar por el medio digital, sobretodo la dilución de las responsabilidades de la acción y sus implicaciones éticas, políticas, económicas y medioambientales”, indica Moll relatando como a través de esa inquietud, a finales de 2013 empezó a preguntarse acerca del impacto material del uso de Internet.

“En realidad no tenía muy claro por dónde empezar y comencé a investigar la cantidad de kilovatio-hora (Kwh.) que se necesita para cargar la información en la red. Obviamente este proceso se traduce en emisiones de dióxido de carbono (CO2), y me pregunté cómo es posible que una conexión tan obvia estuviera tan desdibujada en la imaginación social. Calcular las emisiones exactas generadas por las comunicaciones en la red es extremadamente difícil debido a la gran cantidad de actores participantes en el proceso, entonces CO2GLE nació con la idea de hacer visible la materialidad de lo virtual y resaltar esa conexión”, concluye Moll que actualmente está desarrollando un plugin para navegadores, que permitirá calcular en tiempo real las emisiones aproximadas que un usuario genera al navegar por la red.

Sin embargo su investigación no concluye allí y sin ahondar mucho en la repercusión ecológica generada por las principales industrias, la artista ha querido compartir con nosotros también unas estadísticas sobre la contaminación de los pequeños objetos domésticos y las acciones cotidianas, que a pesar de llevar tiempo circulando por la red parecen no haber generado mucha sorpresa en la opinión pública. Sin embargo hay datos asombrosos, por ejemplo planchar una camiseta produce una emisión de 25 gr. y un minuto de llamada por el móvil puede alcanzar los 57 gr. En cambio se calcula que un tweet genera aproximadamente 0.2 gr. de CO2, mucho menos que los 4 gr. que requiere enviar un email o los 12 gr. necesarios para mantener encendido un ordenador portátil durante una hora.

El cachalote que quería comer

Backup” del artículo original “El cachalote que quería comer” publicado por Roberta Bosco y Stefano Caldana el 21 de agosto de 2017 en Aquae Blog.

El planeta está herido de muerte, como el triste simulacro del cachalote hallado muerto en la playa de Castell de Ferro de Granada en 2012, que se expone en el Centre del Carmen de Valencia.

Pese a que el grande mamífero marino de 10 metros de largo no está presente físicamente en el centro de arte valenciano, la imagen sigue siendo igual de sobrecogedora. Un expositor de las mismas dimensiones del cetáceo, despliega todo lo que se encontró en el interior de su estómago: 30 metros cuadrados de cubierta de invernadero, 2 macetas, 2 mangueras, 7 sacos de arpillera plastificada, 5 cuerdas por un total de 9 metros, 4 bolsas de plástico de abono, 1 bote de detergente, 1 percha, 2 garrafas de plástico… una lista aterradora como una innecesaria autopsia o la amarga crónica de una muerte anunciada.

El Cachalote es una de las piezas más impactantes y alarmantes de La deriva de un gesto post-romántico, una muestra individual del artista multidisciplinar Hugo Martínez-Tormo (Valencia, España, 1979), compuesta por cinco instalaciones inéditas que se proponen despertar el público y concienciarle sobre el imparable proceso de contaminación y el exceso de residuos que acaban esparcidos a lo largo y ancho de la costa y el territorio valenciano.

 

“La cantidad de residuos plásticos que acaban a la deriva en los mares y océanos, está creciendo exponencialmente cada década, convirtiéndose en una de las problemáticas medioambientales que más preocupan en la actualidad. ¿Cómo podemos invertir esa tendencia para poder vivir de una manera eco-sostenible? A la vez que el progreso tecnológico es imparable, también debe serlo la preocupación por la sostenibilidad del planeta”, explica Martínez-Tormo, un artista que a menudo utiliza las nuevas tecnologías y siempre de una forma sutil y original.

El hilo conductor de la narración que toma forma en La deriva de un gesto post-romántico, son dos botellas de plástico, que el artista encontró accidentalmente en un espacio al que no pertenecen y donde no deberían estar: una en el Parque Natural de la Albufera y la otra en el Espacio protegido y patrimonio natural del Saler. Después del estudio y la documentación fotográfica de las dos botellas, Martínez-Tormo las ha reproducido a través de un modelado 3D. Esta información, que no es otra cosa que la representación matemática de cualquier objeto tridimensional, se ha convertido en el elemento fundamental de dos instalaciones electromecánicas, controladas por unas impresoras 3D deconstruidas de las que se conservan sólo los elementos básicos y sus motores.

 

3DlightPrinter_Plastic Bottle genera una composición lumínica a partir de los reflejos y los juegos de luz y sombra producidos por los movimientos de la superficie de unas cubetas circulares llenas de agua. Las tenues oscilaciones del líquido son generadas por los motores de las impresoras 3D deconstruidas, que funcionan como si estuvieran imprimiendo ininterrumpidamente en el agua, una botella de plástico invisible. Como en la instalación del cachalote Martínez-Tormo vuelve a trabajar con el elemento ausente que se convierte en una presencia ineludible. En este caso se trata de la botella de plástico, hilo conductor de unas obras que plantean al espectador una realidad a menudo negada y ocultada, si bien es más que evidente.

 

Lo mismo pasa con 3DsoundPrinter_Plastic Bottle, donde otra vez la invisible botella de plástico es el deus ex maquina de una obra que genera una composición sonora parecida al ruido del mar y las olas mediante la oscilación de unos tubos de aluminio y el roce de unas partículas que se deslizan en su interior. Toda la instalación está controlada por los motores de las impresoras deconstruidas que actúan como si estuvieran imprimiendo una botella de plástico.

En las dos obras Martínez-Tormo aboga para un uso sostenible de las nuevas tecnologías, cuestionando su funcionalidad y la finalidad para la que han sido creadas. “Siempre pongo un ejemplo. Qué pasaría si alguien se cuestionara el funcionamiento de una simple lavadora, una nevera o un lavavajillas y empleara sus componentes básicos para destinarlos a otra finalidad. ¿Tal vez podría capturarse la humedad del aire y acabar con la sed en África? Tal vez sea un ejemplo muy extremo, pero este es el objetivo de cuestionar el sistema y lo que éste te dice”, afirma Martínez-Tormo.

 

La botella vuelve a ser la protagonista en 1.16.625, una serie fotográfica cuyo título hace referencia a los más recientes estudios científicos sobre el proceso de fragmentación de una botella de plástico que flota a la deriva en el mar. “A lo largo de un año la fragmentación y degradación de una única botella por agentes climáticos, como el sol o las propias olas, se materializa en unas 16 partes, cada una de las cuales se dividirá a su vez en otras 625 subpartes de menos de cinco milímetros”, indica el artista. Como diminutas bombas de relojería medioambientales los fragmentos de plástico en los mares producen compuestos muy tóxicos, como el Bisfenol A, que contaminan el agua y acaban siendo ingeridos por los animales acuáticos, regresando así de nuevo al ser humano.

 

La deriva de un gesto post-romántico termina con Message is the bottle, una instalación audiovisual interactiva que reacciona a la presencia y los movimientos del espectador. Este genera las olas de un océano artificial en el que flota a la deriva una botella virtual previamente diseñada en 3D. En la obra, que se plantea como metáfora de una situación medioambiental idílica donde el ser humano controla y gestiona todos sus residuos, el público se convierte en el timón que guía y condiciona el movimiento de la botella. “El gesto romántico de lanzar al mar una botella con un mensaje en su interior, queda sustituido por una visión más ecológica y respetuosa con el medioambiente. ¿Qué mensaje estamos lanzando con tan romántico gesto? El mensaje ha dejado de estar en el contenido para estar en el continente. La botella es el mensaje”, asegura Martínez-Tormo, convencido de que la cultura tiene que enviar mensajes y dar visibilidad a las problemáticas. “La solución tiene que nacer de cada uno de nosotros. Yo soy consiguiente con mis actos y considero que todos deberíamos serlo. Si todos actuáramos con coherencia y sentido común respetando nuestro entorno viviríamos mucho mejor”, concluye el artista.

La deriva de un gesto post-romántico es la primera exposición que surge de las convocatorias públicas de producción artística y apoyo a la investigación, lanzadas por el Consorci de Museus valencianos. Se podrá ver en el Centre del Carmen de Valencia hasta el próximo 17 de septiembre y luego continuará su itinerancia en el Museo de la Lonja de Alicante, donde se inaugurará el 29 de septiembre y en Barcelona donde recalará en febrero 2018.

Chapuzones artísticos

Backup” del artículo original “Chapuzones artísticos” publicado por Roberta Bosco y Stefano Caldana el 14 de enero de 2015 en Aquae Blog.

Una investigación artística supone una experimentación con el medio y una implicación no exente de compromiso. Lo demuestran las obras de la joven artista catalana Mar Serinyà, que trabaja con el agua hasta el punto de llegar a empaparse literalmente con este elemento.
Originaria de la provincia Girona, Serinyà (Torroella de Montgrí, 1986), realiza intervenciones entre la performance y el land art, durante las cuales se sumerge en ríos y mares y utiliza su propio cuerpo para moldear azarosamente la sustancia liquida. Sus acciones dan vida a obras efímeras, cuya memoria se conserva en fotografía, que remiten por un lado a la inmaterialidad de los medios digitales y por el otro a las reflexiones filosóficas de Heráclito y su río, que nunca puede ser cruzado dos veces porque ni el hombre ni el agua serán los mismos.

“Necesitaba sumergirme en las aguas, los ríos, las cascadas, los estanques. Quería ser agua, entenderla, sentir sus corrientes, el movimiento, el flujo, la fuerza”, explica Serinyà. El pasado verano la artista fue seleccionada para Filtres APPart, una exposición del Centro de Arte Contemporáneo Bòlit de Girona que se pudo disfrutar de dos maneras diferentes: físicamente visitando las obras en dicho centro y virtualmente a través de una aplicación para dispositivos móviles. Sin embargo, a pesar de que la presentación en el Bòlit ha terminado, los trabajos encargados a los artistas siguen y seguirán disponibles indefinidamente a través de una aplicación gratuita, desarrollada para dispositivos iOS y Android. Bautizada Filtres APPart como la muestra, la aplicación permite ver las obras de manera geolocalizada, es decir mostrándolas sólo cuando el usuario se encuentra físicamente en el lugar donde los artistas han ejecutado sus intervenciones, por ejemplo el río que cruza la ciudad en el caso de la artista que nos ocupa.

Traçant els rius de Girona – Güell de Mar Serinyà

En Filtres APPart Serinyà plantea una reflexión sobre su espacio de acción como artista, presentando las cuatro series de fotografías que conforman Traçant els rius de Girona (Trazando los ríos de Girona), en las que la artista juega con el agua para demostrar cómo el cuerpo puede modelar azarosamente las corrientes y cómo se relaciona con la marca que genera.

“Quería saber qué se sentía al ser un río de Girona y al mismo tiempo darles la palabra. Para conocer esta realidad hablé con biólogos, leí la historia de la evolución de los ríos en la ciudad y luego escogí los puntos concretos donde llevar a cabo una experiencia cuyo objetivo era intentar mezclarme con el agua del río para generar un instante en que el cuerpo, el agua y la ciudad se armonizan. Al mismo tiempo tuve ocasión de ver cómo hemos civilizado los ríos, rodeándolos de cemento, desviando su recorrido, alterando sus corrientes y movimientos y desvirtuando su naturaleza”, explica Serinyà que considera este proyecto un trabajo híbrido entre performance y fotografía.
“Mi cuerpo es la herramienta de investigación más cercana que tengo y lo utilizo para crear, a través de la práctica de la performance y la fotografía, dos disciplinas que me permiten materializar esta necesidad experimental de descubrirme y descubrir el mundo que me rodea”, matiza la artista catalana que actualmente vive en Bonn (Alemania), donde cursa el doctorado de Bellas Artes. “No busco nunca una fotografía o una imagen, porque si buscara conseguir una imagen concreta, tanto la fotografía como la experiencia que registra resultaría vacía de contenido. Para mí, la magia se encuentra en la experiencia, en el instante que es irrepetible pero que puede ser captado e inmortalizado en una imagen”, añade.

Mar de Mar Serinyà

La última intervención de Serinyà en esta línea se titula y ha sido realizada en la playa de Sant Martí d’Empúries. “Esta experiencia ha sido muy diferente. Quería conocer el mar y comunicarme con él. Buscar el vínculo de unión entre mis aguas internas y las aguas del mar, estableciendo así un vínculo de comunicación y comprensión”, concluye la artista.