MARK AMERIKA: 30 años creando Arte en la Red

Tras la inauguración de la exposición «Mark Amerika. Remixing Reality. 1993-2023» en la Galería Marlborough de Barcelona, el artista norteamericano visitará el auditorio de CASA SEAT para conversar sobre su dilatada trayectoria explorando las posibilidades de la Red para crear y exponer piezas artísticas.

Catálogo de la expo Roberta Bosco: (PDF ESPENG)

La periodista Roberta Bosco conversará con Mark Amerika sobre sus inicios en el Net.art, del que se le considera un pionero, y la evolución desde sus primeras creaciones basadas en hipervínculos hasta las últimas, en las que se vale de la inteligencia artificial y de los NFTs. El artista norteamericano, que también es teórico y profesor de Arte en la Universidad de Colorado, reflexionará sobre de qué modo Internet ha ampliado las posibilidades de los creadores y de los espectadores, así como su efecto sobre el mercado.

Encuentro organizado en colaboración con la Galería Marlborough.

Lugar: CASA SEAT. Paseo de Gracia 109, Barcelona.
Hora: 31 Marzo, 19.00h.

Jorge Eduardo Eielson – Art Nexus #119

Jorge Eduardo Eielson – Es Baluard Museu” publicado por Roberta Bosco en Art Nexus 119 – Diciembre – Mayo 2023. (Texto en PDF CastellanoEnglish)

Hay artistas que quedan ocultos en los recovecos de la historia del arte, pese a su originalidad y poderío creativo, o quizás precisamente por ello. Sea como sea, la exposición de Jorge Eduardo Eielson (Lima, 1924 – Milán, 2006) en Es Baluard, museo de arte moderno y contemporáneo
de Palma de Mallorca, supone un verdadero descubrimiento para España, y también para Europa, donde es, aún, insuficientemente conocido. Sin embargo, vivió la mayor parte de su vida en Italia y tuvo momentos de éxito internacional, primero en los años 70, al participar en la icónica Documenta V de Harald Szeemann, y en tres ediciones de la Bienal de Venecia, y luego, a principios del 2000, cuando su obra, tanto literaria como plástica, se empezó a difundir cada vez más.

Jorge E. Eielson. Nodo (Nudo), 2001. Terciopelo y bola de cristal. 50 x 90 x 50 cm (19 11/16 x 35 7/16 x 19 11/16 pulgadas). Colección Centro Studi Jorge Eielson. © de la obra, Martha L. Canfield, 2022. Foto: David Bonet.

Comisariada por Imma Prieto, directora de Es Baluard, la exposición tiene un carácter retrospectivo y permite recorrer la trayectoria de Eielson desde finales de los años 1950 hasta sus últimas obras, demostrando la radicalidad de su aproximación artística, así como sus diversas formas de cuestionar la realidad a través de múltiples elementos gráficos y referencias culturales, que combinan las tradiciones ancestrales de su Perú natal con los mitos del Mediterráneo y los lenguajes de la modernidad.
El título de la muestra, “El nudo vertical”, justo hace referencia a las tradiciones incaicas, concretamente a los quipus, un sistema de comunicación textual y contable, basado en cuerdas anudadas y utilizado desde hace más de mil años. “Esta forma de escritura sin palabras ni
papel combinaba la experiencia táctil y visual para codificar y decodificar significados”; indica Prieto que, para preparar la exposición, ha viajado en varias ocasiones a Italia: a Saronno, donde se encuentra el Archivo Eielson, y a Florencia, donde la heredera del artista, Martha L. Canfield, poeta y docente de Literatura Hispanoamericana, abrió el Centro Studi Eielson, que se encarga de conservar las obras y de promover conferencias, seminarios, eventos culturales y producciones innovadoras que fomenten el diálogo entre las cultura europeas y latinoamericanas.

“Autoexiliado en Italia a causa de su homosexualidad, a lo largo de toda su carrera, Eielson mantuvo un diálogo entre la cultura precolombina y la mitología mediterránea, en busca del lugar universal que une a todos los seres humanos”, continúa Prieto, apuntando cómo “su obra
abre significados del pasado que señalan hacia un futuro donde las constelaciones y sus correspondencias son simbiosis abstractas que vinculan memoria, escritura e infinito”.
El recorrido expositivo arranca desde las poesías visuales que plasman la relación entre el artista, la literatura y el lenguaje, entendido como estructura de códigos gráficos y narrativos relacionados con la razón, y también con la intuición. Más conocido en América Latina por su producción como poeta, perteneciente a la llamada Generación del 50, junto con exponentes de la literatura peruana como la poeta Blanca Varela o el escritor Javier Sologuren, Eielson desarrolló un complejo y cambiante cuerpo de obras, que incluye siempre la grieta como una huella de la herida personal y social que le acompañó toda su vida. “Sus primeros trabajos plásticos parten de una reflexión en torno al paisaje, entendido como interfaz en la que abrir grietas para entender diversas formas de pensamiento”, explica Prieto. Estas obras tempranas, inspiradas en la costa peruana, realizadas hacia finales de los años 1950, con materiales traídos de Perú que plasman superficies erosionadas por el tiempo, el agua, el viento y el fuego, van evolucionando hacia pinturas matéricas, en las que la herida toma la forma de cuerpos evocados por restos de camisas, pantalones o corbatas. Son vestidos vacíos y tensionados, que toman el protagonismo de la obra, tratados de todas las formas posibles: rasgados, quemados, cortados y torcidos, y finalmente anudados. De ese modo, poco a poco, el lenguaje de Eielson va depurando su expresión plástica y abandona el imaginario representado por los vestidos, para que, a través de un proceso de simplificación y síntesis, el quipu vaya adquiriendo una presencia cada vez mayor, más autónoma y en diálogo con el color. “Recientemente los principales científicos de la astrofísica dicen que el universo es un nudo, o más bien, una infinidad de nudos, que van y vienen sin parar, y de los cuales no vislumbramos ni el principio ni el final. Una noticia que me alegra profundamente, porque nos muestra lo cerca que está la creación artística de la investigación científica”, afirmó Eielson, anticipando uno de los paradigmas de la creación contemporánea. Toda la segunda sala de la exposición está dedicada a las obras de nudos, en las que forma y concepto se unen para plasmar otros sistemas de pensamiento, vinculados con lo chamánico y ritual. Son obras que demuestran la búsqueda incesante de Eielson de la energía contenida en el nudo; para decirlo con sus propias palabras, “un poco como el corte infinitamente repetido de Fontana, siempre maravillosamente cargado de energía primordial, y al mismo tiempo lúcido, puro, fuerte, inteligente, ¿y por qué no?, elegante”. Tras su estreno en Es Baluard, la exposición viajará a las Islas Canarias y se presentará en el TEA Tenerife Espacio de las Artes, desde el 23 de
junio hasta el 17 de septiembre, de 2023.

Ecología de la descontaminación

Backup” del artículo original “Ecología de la descontaminación” publicado por Roberta Bosco y Stefano Caldana el 25 de febrero de 2015 en Aquae Blog.

Cecilia Jonsson – The Iron Ring. Photo courtesy Cecilia Jonsson

Tanta ciencia, investigaciones e ingeniería para restablecer el medioambiente y sin embargo nuestro mundo está cada día peor. ¿Y si los ecosistemas se pudieran salvar trabajando directamente con la naturaleza?

Eso es lo que plantea el proyecto The Iron Ring, en inglés el anillo de hierro, que la artista noruega Cecilia Jonsson ha forjado artesanalmente en las riberas ácidas del río Tinto en España.

The Iron Ring es un proyecto artístico y al mismo tiempo una investigación científica, desarrollada entre el centro V2_ Institute for the Unstable Media de Rotterdam (Holanda) y el sur de Andalucía, que propone utilizar la Imperata cylindrica, una planta comúnmente conocida como cisca o carrizo, para extraer los metales y contribuir a la recuperación de los terrenos contaminados por la actividad minera. Este proceso se conoce genéricamente como biorremediación o fitorremediación, términos que definen el empleo de microorganismos y plantas en las tareas de descontaminación y regeneración de suelos contaminados, aunque en el caso del río Tinto estudios recientes apuntan a qué la acidez de sus aguas depende también de causas geológicas.

 

La cisca (Imperata cylindrica) es una herbácea perenne, perteneciente a la familia de las poáceas, considerada una especie invasora y dañina para los cultivos, que curiosamente ha demostrado aclimatarse especialmente bien en los suelos tóxicos de los clausurados yacimientos mineros del río Tinto. Esta planta reacciona como una hiperacumuladora de hierro es decir, no sólo tolera la presencia del metal, sino que lo extrae de la tierra y conserva en grandes concentraciones en el interior de sus raíces y hojas. Jonsson cosechó unos 24 kilos de Imperata cylindrica contaminada con hierro de la zona minera del río Tinto y la transformó en un anillo metálico de dos gramos de peso.

“La investigación preliminar de mi trabajo se desarrolló a partir de unos trabajos científicos realizados por la Universidad de Madrid, que se llevaron a cabo para medir los niveles de contaminación y la calidad de las aguas del río Tinto, utilizando como filtro la Imperata cylindrica”, nos explica Cecilia Jonsson, una artista multidisciplinaria, cuyo trabajo persigue comprender la complejidad de los ecosistemas que nos rodean.

La investigación sobre el campo y la siguiente recolección de las plantas tuvo lugar en un amplio territorio, desde del golfo de Cádiz en Huelva pasando por los pueblos de Niebla y Berrocal, hasta las fuentes del río Tinto y las minas cerradas en el corazón de la Faja Pirítica Ibérica.

Cecilia Jonsson – The Iron Ring 7 Photo Carina Hesper

El proceso de creación del anillo de hierro, desde la cosecha de la planta hasta su quema para extraer el metal y llegar a la fundición del anillo, surgió de una originalísima colaboración entre herreros y científicos como el profesor James Jackson Griffith de la Universidade Federal de Viçosa (Minas Gerais, Brasil), quien asesoró a la artista en sus primeras investigaciones sobre la minería. “También me gustaría mencionar que el proyecto se ha desarrollado mucho por un proceso de ‘pruebas y errores’, ya que el hierro no ha sido nunca extraído de esta forma a partir de la hierba. Si se tuviera que repetir el proceso, los pasos tendrían que ser redefinidos y dependiendo del lugar de la cosecha, la contaminación de las plantas afectaría también la coloración y la calidad del metal”, continúa la artista. Jonsson ha difundido las sietes fases del trabajo, desde la cosecha de la Imperata cylindrica hasta la fundición del anillo, en una publicación en formato e-book, de descarga gratuita, producida por el centro V2_ Institute for the Unstable Media de Rotterdam.

 

Recientemente The Iron Ring ha sido galardonado en España en la última edición de los Premios VIDA, el prestigioso y único concurso internacional arte y vida artificial, que la Fundación Telefónica de Madrid concede desde 1999. “El proyecto se enmarca en una tendencia muy reciente que está cobrando cada vez más importancia en el concurso. Por un lado encaja perfectamente en la temática de obras que reflexionan sobre el entorno, las ecologías y los sistemas naturales. Por el otro, aborda la investigación de determinados procesos materiales por medio de la reconstrucción de dichos procesos, los agentes que intervienen y las relaciones que se generan”, nos asegura Mónica Bello, directora artística de los Premios VIDA, desde 2010 hasta hace unos días. “Jonsson no sólo reflexiona acerca de las relaciones entre los componentes de un paisaje minero, sino que además trata de revertir las relaciones materiales entre sus componentes. Si la vida artificial se entiende como la organización de un sistema complejo, este proyecto propone una perspectiva interesantísima para actualizar el concepto”, concluye Bello, que acaba de terminar su etapa al vértice de VIDA y a partir de marzo asumirá la dirección del Arts@CERN, en el célebre laboratorio científico de investigación de Ginebra (Suiza).

Cecilia Jonsson – The Iron Ring. Photo Jan Sprij

Desgraciadamente este año VIDA no presentará las obras ganadoras en una exposición ni en su stand de la feria ARCOmadrid, así que por ahora, en España, no hay programada ninguna  exposición de The Iron Ring, que hasta el pasado mes de diciembre se exhibió en la galería Atelier Nord ANX de Oslo (Noruega). No tratándose de una verdadera obra objeto, sino de un proceso de investigación, The Iron Ring suele presentarse en el espacio expositivo con documentos, vídeos y objetos empleados durante el trabajo, que arropan el resultado final: un anillo de hierro forjado de dos gramos de peso, creado a partir de 24 kilos de plantas hiperacumuladoras de hierro.

Minotaure: L’art de la prehistòria continua entre nosaltres

Larga vida a los bisontes de Jordi Abello! 🦬 🦬 🦬

Muy feliz 😊. Participar en Minotaure, un proyecto de Jordi Abello (Facebook) siempre es una experiencia que te reconcilia con el arte y el mundo… en un mundo donde se multiplican las obras sin alma los proyectos de Jordi son una alegría y mucho más.

Y esta vez con la participación del arqueologo Josep Maria Vergès, descubridor del santuario paleolítico de la Cova de la Font Major. 🦬 🦬 🦬 Gracias Jordi!

L’art prehistòric més viu que mai en el segle XXI (El Temps de les Arts 24 Maig de 2022)

La Revolució és una ficció la Ficció és una revolució

Roberta participa en «La Revolució és una ficció la Ficció és una revolució», una propuesta de Joan M. Minguet.

El proper 2 de novembre 2017 s’inaugura «La revolució és una ficció, la ficció és una revolució: un assaig«, proposta de Joan M. Minguet. Es tracta d’un projecte col·lectiu on es pretén fer un assaig en el marc d’una exposició (és això possible?) que mostra com la paraula i el concepte REVOLUCIÓ ens ha estat robat, l’usa tothom i des de tot arreu, i no sempre amb el contingut de revolta, d’insubmissió que la paraula i els fets havien tingut. La revolució es dilueix, però hi ha revolucionaris, gent amb voluntat de transformar les coses. Potser la FICCIÓ és un camí per a fer-nos més revoltats? Té raó un cartell històric quan diu que «El arte es un arma de la revolución»?.

EINA, Espai Barra de Ferro (Barcelona).
2 de noviembre – 16 de noviembre.

Wunderkammer. Objetos utopicos

El Arte en la Edad del Silicio participa en «Wunderkammer. Objetos utopicos» una intervención de Ricardo Iglesias.

Fechas: del 4 al 28 de febrero del 2019.
Lugar: Biblioteca de Bellas Artes de la Universidad Complutense (Madrid).

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

La intervención propone la creación de una Wunderkammer o “Gabinete de Maravillas” al estilo de las creadas en los siglos XVI y XVII, espacios que coleccionaban y exponían objetos exóticos provenientes de todos los rincones del mundo conocido junto a innovaciones e instrumentos científicos. Estos espacios tuvieron un papel fundamental en el desarrollo de la ciencia moderna, generando nuevos conocimientos y avances con un planteamiento claramente utópico de progreso. En los Gabinetes de Maravillas, las colecciones podían organizarse en cuatro categorías, denominadas por sus nombres en latín: artificialia: en la que se agrupaban los objetos creados o modificados por la mano humana (antigüedades, obras de arte); naturalia: en la que se agrupaban las criaturas y objetos naturales; exótica: en la que se agrupaban plantas y animales exóticos; scientífica: en la que se agrupaban los instrumentos científicos.

+InfoPDF Dossier de prensa.

UN ÁLBUM de MERCÈ SOLER en CHIQUITA ROOM

…y al final la Roberta se ha convertido en una obra de arte 😀

«El 15 de febrero cenaron en la galería un poeta, una periodista, un calígrafo, una actriz, un escritor y una tipográfa, en torno a una mesa que es el álbum de experiencias de Mercè Soler. Un álbum que no tiene imágenes, sino una serie de palabras inscritas en su memoria. Y en la mantelería, la vajilla, los cubiertos y las copas. Ella no estaba. Y sí estaba. Invitó a estas seis personas, que trabajan directamente con el lenguaje, para compartir su intimidad y generar un nuevo álbum, el que surja de esa noche.

Eduard Escoffet, Roberta Bosco, Oriol Miró, Sonia Barba, Pol Guasch y Laura Meseguer activaron esta exposición con esta cena, que documentaron de forma analógica: sobre el papel de una libreta, el carrete de una cámara de fotos, la cinta de una grabadora. En la inauguración, se pudo ver “una foto” de lo que pasó aquí. Con todo lo demás, Mercè crea una nueva pieza: un libro de artista, una edición, que será el álbum de esta cena especial y presentamos al final de la exposición.

Más info ☞: Exposición Un álbum en la galería Chiquita Room de Barcelona.
Gráfica de la exposición Ambar Amill@ambaramill
Inauguración: miércoles 16 febrero de 2022, 19h.

Marinas digitales para el siglo XXI

Backup” del artículo original “Marinas digitales para el siglo XXI” publicado por Roberta Bosco y Stefano Caldana el 20 de enero de 2016 en Aquae Blog.

Rafaël Rozendaal

El agua ha sido presente a lo largo de toda la historia del arte fluyendo en las prácticas pictóricas con un protagonismo comparable con el mismo retrato y en la actualidad su poder iconográfico no podía pasar desapercibido a los artistas de la escena digital.

Desde un punto de vista plástico esta investigación ha tenido su apogeo con la representación del paisaje de William Turner, quien con sus mares en tormenta y los juegos generados por los reflejos de luz, casi se adelantó al impresionismo y a los artistas de la época de Manet. Como nos recuerdan las obras de Monet, Sorolla y Dalí entre innumerables otros, muchos artistas se han enfrentado con la representación del mar. Pero ¿Cómo se puede animar electrónicamente el agua? y ¿Cómo se puede animar el reflejo de la luz en el agua?

Intenta responder a las preguntas el brasileño-holandés, afincado en Nueva York, Rafaël Rozendaal, un artista de la escena digital que a través de la programación ha dado vida a unas páginas web que con toda razón se pueden definir lienzos digitales. Aunque su trabajo aborda temáticas más amplias y no se centra exclusivamente en la representación del agua, en su amplia producción para la red, que reúne ya más de cien obras de net.art, este elemento destaca en diversos proyectos.

nothing ever happens .com de Rafaël Rozendaal

Si nos permiten el juego de palabras, os invitamos a navegar entre algunos ejemplos como nothing ever happens .com (2013), una sencilla superficie donde la programación va definiendo el movimiento -sólo aparentemente aleatorio- de unas líneas que separan áreas donde se alternan los colores blanco y negro. Pese a que como admite el título de la obra nunca pasa nada, resulta evidente que Rozendaal ha conseguido animar electrónicamente el agua o por lo menos jugar con los colores para inducir en el espectador la sensación de estar observando los reflejos de la luz y el movimiento de una superficie líquida.

goodbye farewell .com de Rafaël Rozendaal

A Rafaël Rozendaal la fascinación por el agua y su representación en la historia del arte, le viene de lejos, como demuestran obras que ahondan en esta investigación. En goodbye farewell .com (2011) observamos los reflejos de la luz de la luna en un mar que parece mecerse aparentemente indiferente. Sin embargo con una cierta atención descubriremos que la superficie marina reacciona imperceptiblemente con la interacción del ratón. Algo parecido pasa en mechanical water .com (2012), una obra que despliega una abstracta superficie de agua en continuo movimiento, casi una entidad marciana o como el título sugiere, simplemente agua mecánica, animada por un continuo estremecimiento, casi un pulso eléctrico que consigue dar vida a un lienzo abstracto que reacciona a los movimientos del ratón.

Irreverente y enigmático, Rafaël Rozendaal quien lleva tatuada la palabra “internet” en el interior de los labios, es quizás el artista de la escena del net.art que ha conseguido sacar mejor provecho de su práctica artística. Nunca ha sido fácil encontrar coleccionistas interesados en obras creadas exclusivamente para la red, sin embargo Rozendaal ha producido más de cien piezas para la red y ha conseguido vender muchas de ellas. Por lo menos así lo pregonan los nombres de los coleccionistas, que aparecen juntos al título de muchas obras en la pestaña del navegador. A pesar de su naturaleza virtual, podemos afirmar que las creaciones de Rozendaal siguen siendo objetos, de hecho el artista mismo define Internet “su lienzo”. No insistiremos ahora en el eterno debate sobre cómo se puede considerar “objeto” un elemento intangible que se materializa a través de la programación informática, pero queremos subrayar el parecido entre estas obras para la web y las pinturas tradicionales. Aunque en ocasiones reaccionan a la presencia del espectador, básicamente las creaciones de Rozendaal son páginas web, que reproducen al infinito una simple animación.

looking at something .com de Rafaël Rozendaal

Según se lee en la pestaña del navegador looking at something .com (2013), donde el artista nos invita a interactuar con la lluvia en un juego infinito entre un día soleado y una tormenta, ha sido adquirida por la colección de Motoi Sadakane and Copilot inc. Eludiendo la componente conceptual que caracterizó los primeros años de la escena del net.art, las obras de Rozendaal bien se adaptan a los dogmas del mercado del arte. Se trata de páginas web dotadas de su dirección individual que coincide con el título de la obra, lo cual las hace más fácilmente vendibles. Lo demuestra el hecho que Rozendaal haya conseguido vender ya casi la mitad de su producción a coleccionistas conocidos y anónimos, atraídos por su peculiar y perfectamente legal contrato para la venta de obras de net.art.

why was he sad .com de Rafaël Rozendaal

Volviendo al tema del agua, os proponemos el irritante to the water .com (2010), una animación que juega con la eterna metáfora del vaso medio lleno de agua, que parece querer escaparse de las manos del espectador como un enigmático moscardón. En cambio why was he sad .com (2002), que ha pasado a formar parte de la colección del artista Miltos Manetas, se parece más a un haiku visual o un jardín zen, donde un hipnótico cielo surcado por nubes al compas del jingle inicial de Farewell to Cheyenne del compositor italiano Ennio Morricone, ofrece al público la posibilidad de explotar las nubes con el ratón o simplemente no hacer nada.

i am very very sorry .com de Rafaël Rozendaal

Terminamos con i am very very sorry .com (2002), una propuesta minimalista, casi un epitafio flotando en algo que podría parecer un alcantarillado, donde sólo se puede presenciar al lacónico y aleatorio gotear del agua en un charco como un recordatorio del inexorable paso del tiempo.

El impacto medioambiental de Google

Backup” del artículo original “El impacto medioambiental de Google” publicado por Roberta Bosco y Stefano Caldana el 6 de octubre de 2015 en Aquae Blog.

Sin tomar en consideración la actividad de las industrias, está comprobado que el tráfico aéreo genera menos contaminación que los tradicionales medios de transporte, pero ¿puede ser superado por las emisiones generadas por la actividad de los usuarios de la red? La asombrosa respuesta es sí. Lo demuestra la artista catalana Joana Moll (Barcelona, 1982) con su CO2GLE, un proyecto artístico que revela un dato sorprendente: navegar en la red contamina más que volar con un avión. De hecho, sólo la lectura de este artículo supone una emisión en la atmósfera de aproximadamente 0.17 gramos de dióxido de carbono (CO2).

Toda actividad humana implica un coste para el medioambiente, que se puede plasmar en porcentajes de emisiones de gases contaminantes en la atmósfera y entre todos ellos, el dióxido de carbono es uno de los más nefastos para el clima mundial y uno de los principales responsables del efecto invernadero. Todavía no se ha llegado a entender exactamente la repercusión de la actividad de los internautas para el medioambiente, aunque según estudios recientes Internet es responsable del 2 % de las emisiones globales de CO2. En promedio la producción de 1 Kwh. de energía emite 544 gr. de CO2 y son necesarios 13 Kwh. para transmitir 1GB de información, lo que equivale a 7,07 Kg. de CO2.

Evidentemente todos estos datos son aproximativos y afortunadamente este espacio de la Fundación Aquae sigue manteniéndose en unos márgenes de contaminación aceptables si los comparamos con el efecto diario generado por las emisiones de sitios muy populares como Facebook, YouTube o Google. Este último es el sitio más visitado de Internet con un promedio aproximado de 47.000 solicitudes cada segundo. Considerando que su web pesa cerca de 2 MB, se puede afirmar que a raíz de su uso la atmósfera recibe una cantidad que se acerca a los 500 Kg. de CO2 por segundo.

Todo esto se desprende de CO2GLE, un nuevo proyecto para Internet de la artista, docente e investigadora Joana Moll, que se expondrá a partir de mañana en The Promise Of The Internet, una exposición organizada por Connect The Dots. La obra de Joana Moll, que se proyectará en distintos espacios del vanguardista centro de arte de Sheffield (Reino Unido), es una despiadada y cruda página web que, gracias al empleo de un algoritmo, evoluciona inexorablemente relatando a través de los números la irremediable realidad sobre la cantidad de dióxido de carbono que Google lanza en la atmósfera. “CO2GLE se sitúa en una zona ambigua entre arte e investigación. Es una performance virtual simbólica, que intenta crear un espacio para la reflexión y el pensamiento crítico en relación a las consecuencias materiales de la híper-aceleración del infospace”, explica Moll, una creadora transdisciplinaria que trabaja en la investigación creativa sobre el uso de las nuevas tecnologías y su repercusión en la sociedad contemporánea.

La artista nos explicó como la idea de CO2GLE surgió después de varios años investigando los métodos de videovigilancia civil en la frontera entre Estados Unidos y México para Arizona: move and get shot, su anterior trabajo. “Me dediqué a estudiar cómo ciudadanos civiles controlan la frontera desde sus casas a través de cámaras web y plataformas online, que les permiten denunciar a las autoridades la entrada de inmigración ilegal en territorio estadounidense. Durante esa exploración me preocupó mucho la desconexión entre la acción y la consecuencia al operar por el medio digital, sobretodo la dilución de las responsabilidades de la acción y sus implicaciones éticas, políticas, económicas y medioambientales”, indica Moll relatando como a través de esa inquietud, a finales de 2013 empezó a preguntarse acerca del impacto material del uso de Internet.

“En realidad no tenía muy claro por dónde empezar y comencé a investigar la cantidad de kilovatio-hora (Kwh.) que se necesita para cargar la información en la red. Obviamente este proceso se traduce en emisiones de dióxido de carbono (CO2), y me pregunté cómo es posible que una conexión tan obvia estuviera tan desdibujada en la imaginación social. Calcular las emisiones exactas generadas por las comunicaciones en la red es extremadamente difícil debido a la gran cantidad de actores participantes en el proceso, entonces CO2GLE nació con la idea de hacer visible la materialidad de lo virtual y resaltar esa conexión”, concluye Moll que actualmente está desarrollando un plugin para navegadores, que permitirá calcular en tiempo real las emisiones aproximadas que un usuario genera al navegar por la red.

Sin embargo su investigación no concluye allí y sin ahondar mucho en la repercusión ecológica generada por las principales industrias, la artista ha querido compartir con nosotros también unas estadísticas sobre la contaminación de los pequeños objetos domésticos y las acciones cotidianas, que a pesar de llevar tiempo circulando por la red parecen no haber generado mucha sorpresa en la opinión pública. Sin embargo hay datos asombrosos, por ejemplo planchar una camiseta produce una emisión de 25 gr. y un minuto de llamada por el móvil puede alcanzar los 57 gr. En cambio se calcula que un tweet genera aproximadamente 0.2 gr. de CO2, mucho menos que los 4 gr. que requiere enviar un email o los 12 gr. necesarios para mantener encendido un ordenador portátil durante una hora.

El cachalote que quería comer

Backup” del artículo original “El cachalote que quería comer” publicado por Roberta Bosco y Stefano Caldana el 21 de agosto de 2017 en Aquae Blog.

El planeta está herido de muerte, como el triste simulacro del cachalote hallado muerto en la playa de Castell de Ferro de Granada en 2012, que se expone en el Centre del Carmen de Valencia.

Pese a que el grande mamífero marino de 10 metros de largo no está presente físicamente en el centro de arte valenciano, la imagen sigue siendo igual de sobrecogedora. Un expositor de las mismas dimensiones del cetáceo, despliega todo lo que se encontró en el interior de su estómago: 30 metros cuadrados de cubierta de invernadero, 2 macetas, 2 mangueras, 7 sacos de arpillera plastificada, 5 cuerdas por un total de 9 metros, 4 bolsas de plástico de abono, 1 bote de detergente, 1 percha, 2 garrafas de plástico… una lista aterradora como una innecesaria autopsia o la amarga crónica de una muerte anunciada.

El Cachalote es una de las piezas más impactantes y alarmantes de La deriva de un gesto post-romántico, una muestra individual del artista multidisciplinar Hugo Martínez-Tormo (Valencia, España, 1979), compuesta por cinco instalaciones inéditas que se proponen despertar el público y concienciarle sobre el imparable proceso de contaminación y el exceso de residuos que acaban esparcidos a lo largo y ancho de la costa y el territorio valenciano.

 

“La cantidad de residuos plásticos que acaban a la deriva en los mares y océanos, está creciendo exponencialmente cada década, convirtiéndose en una de las problemáticas medioambientales que más preocupan en la actualidad. ¿Cómo podemos invertir esa tendencia para poder vivir de una manera eco-sostenible? A la vez que el progreso tecnológico es imparable, también debe serlo la preocupación por la sostenibilidad del planeta”, explica Martínez-Tormo, un artista que a menudo utiliza las nuevas tecnologías y siempre de una forma sutil y original.

El hilo conductor de la narración que toma forma en La deriva de un gesto post-romántico, son dos botellas de plástico, que el artista encontró accidentalmente en un espacio al que no pertenecen y donde no deberían estar: una en el Parque Natural de la Albufera y la otra en el Espacio protegido y patrimonio natural del Saler. Después del estudio y la documentación fotográfica de las dos botellas, Martínez-Tormo las ha reproducido a través de un modelado 3D. Esta información, que no es otra cosa que la representación matemática de cualquier objeto tridimensional, se ha convertido en el elemento fundamental de dos instalaciones electromecánicas, controladas por unas impresoras 3D deconstruidas de las que se conservan sólo los elementos básicos y sus motores.

 

3DlightPrinter_Plastic Bottle genera una composición lumínica a partir de los reflejos y los juegos de luz y sombra producidos por los movimientos de la superficie de unas cubetas circulares llenas de agua. Las tenues oscilaciones del líquido son generadas por los motores de las impresoras 3D deconstruidas, que funcionan como si estuvieran imprimiendo ininterrumpidamente en el agua, una botella de plástico invisible. Como en la instalación del cachalote Martínez-Tormo vuelve a trabajar con el elemento ausente que se convierte en una presencia ineludible. En este caso se trata de la botella de plástico, hilo conductor de unas obras que plantean al espectador una realidad a menudo negada y ocultada, si bien es más que evidente.

 

Lo mismo pasa con 3DsoundPrinter_Plastic Bottle, donde otra vez la invisible botella de plástico es el deus ex maquina de una obra que genera una composición sonora parecida al ruido del mar y las olas mediante la oscilación de unos tubos de aluminio y el roce de unas partículas que se deslizan en su interior. Toda la instalación está controlada por los motores de las impresoras deconstruidas que actúan como si estuvieran imprimiendo una botella de plástico.

En las dos obras Martínez-Tormo aboga para un uso sostenible de las nuevas tecnologías, cuestionando su funcionalidad y la finalidad para la que han sido creadas. “Siempre pongo un ejemplo. Qué pasaría si alguien se cuestionara el funcionamiento de una simple lavadora, una nevera o un lavavajillas y empleara sus componentes básicos para destinarlos a otra finalidad. ¿Tal vez podría capturarse la humedad del aire y acabar con la sed en África? Tal vez sea un ejemplo muy extremo, pero este es el objetivo de cuestionar el sistema y lo que éste te dice”, afirma Martínez-Tormo.

 

La botella vuelve a ser la protagonista en 1.16.625, una serie fotográfica cuyo título hace referencia a los más recientes estudios científicos sobre el proceso de fragmentación de una botella de plástico que flota a la deriva en el mar. “A lo largo de un año la fragmentación y degradación de una única botella por agentes climáticos, como el sol o las propias olas, se materializa en unas 16 partes, cada una de las cuales se dividirá a su vez en otras 625 subpartes de menos de cinco milímetros”, indica el artista. Como diminutas bombas de relojería medioambientales los fragmentos de plástico en los mares producen compuestos muy tóxicos, como el Bisfenol A, que contaminan el agua y acaban siendo ingeridos por los animales acuáticos, regresando así de nuevo al ser humano.

 

La deriva de un gesto post-romántico termina con Message is the bottle, una instalación audiovisual interactiva que reacciona a la presencia y los movimientos del espectador. Este genera las olas de un océano artificial en el que flota a la deriva una botella virtual previamente diseñada en 3D. En la obra, que se plantea como metáfora de una situación medioambiental idílica donde el ser humano controla y gestiona todos sus residuos, el público se convierte en el timón que guía y condiciona el movimiento de la botella. “El gesto romántico de lanzar al mar una botella con un mensaje en su interior, queda sustituido por una visión más ecológica y respetuosa con el medioambiente. ¿Qué mensaje estamos lanzando con tan romántico gesto? El mensaje ha dejado de estar en el contenido para estar en el continente. La botella es el mensaje”, asegura Martínez-Tormo, convencido de que la cultura tiene que enviar mensajes y dar visibilidad a las problemáticas. “La solución tiene que nacer de cada uno de nosotros. Yo soy consiguiente con mis actos y considero que todos deberíamos serlo. Si todos actuáramos con coherencia y sentido común respetando nuestro entorno viviríamos mucho mejor”, concluye el artista.

La deriva de un gesto post-romántico es la primera exposición que surge de las convocatorias públicas de producción artística y apoyo a la investigación, lanzadas por el Consorci de Museus valencianos. Se podrá ver en el Centre del Carmen de Valencia hasta el próximo 17 de septiembre y luego continuará su itinerancia en el Museo de la Lonja de Alicante, donde se inaugurará el 29 de septiembre y en Barcelona donde recalará en febrero 2018.